Un flahs. Un instante. Un abrir y cerrar de ojos. Ahora lo ves... ahora no lo ves. Mi utopía construida con tantas ganas, tantas fuerzas, tanto esmero.. para que en un segundo desaparezca, se derrumbe.Mis sueños son como un castillo de arena. Me siento, empiezo a juntar arena, me tomo el trabajo de moldear cada parte, cada rincón... para que cuando este terminado lo pueda disfrutar y pueda sentir que mis esfuerzos valieron la pena. Cuando estoy a punto de terminar, una ola me derrumba todo, dejando solo restos de lo que había logrado construir. Aun así, empiezo nuevamente, paso por paso, a armar todo de nuevo.
Después de mil intentos y olas contra mi, lo logré. Ahí estaba. Yo y mi castillito. Yo y mis sueños. Busco la cámara, tomo una foto. Minutos después otra ola imprudente viene para burlarse de mi, para reírse de que es mas fuerte que yo y mi castillo y termina por derrumbar todo nuevamente. Pero ella no sabia que "el que ríe ultimo ríe mejor" y deje que se valla con ese gusto a victoria que en realidad jamas ganó, porque yo tenia esa foto, ese instante de gloria grabado en mi cámara. Ese momento feliz que minutos después iba a plasmarse en un papel.
Puede que mas de una vez sintamos que mas de una ola chocan con nuestros sueños, con nuestros deseos. Mas de una vez nos sentamos a pensar, a sacar del ropero aquella caja vieja con fotos de cuando eramos chicos, con fotos de viajes, momentos, reuniones con amigos. Personas que ya no están, caras que ya son extrañas, otras que aun siguen con vos. Cada foto representa un castillito de arena, por mas que después de construirlo una ola se lo haya llevado o no, sabes que estuvo, sabes que supo estar en pie.
Una foto no es solo un pedazo de papel bien cortado a color. Las fotos hablan en silencio. Cuando miras una foto no te ves solo a vos mismos rodeados con amigos, no ves un paisaje, no ves solo algo que esta ahí. Mirando una foto te acordas de anécdotas, de buenos momentos, de personas que valió, o no, la pena conocer. Sentís vivir el momento de nuevo, acordándote de cada detalle, extrañando esa risa con amigos, ese amistad que ya no es mas, esa persona que se fue lejos, ese lugar en el cual queres volver a estar. Una foto te dan ganas de llamar a quien aparece en ella con vos y decirle GRACIAS por seguir apareciendo detrás de cada flash.
Cada momento que vivimos es un castillo a la orilla del mar. Por mas tiempo que dure o no, sabemos que el esfuerzo por construirlo valió la pena y esa foto que nos sacamos junto a el es un recuerdo que ninguna ola va a poder desarmar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario